DESPACHO LHDA

Adecuación de local a despacho

Un auto-encargo siempre es un trabajo tan complejo como especial. Para el diseño del nuevo local de LHDA nos enfrentamos ante un doble reto: diseño y autoconstrucción. La participación activa en la construcción siempre supone un interesante ejercicio del que se obtener un valioso aprendizaje para la labor proyectual que busca la definición última de cada elemento.

El espacio de partida, situado en la planta primera de un edificio de viviendas, es una pequeña planta rectangular diáfana de 4,7×9,2 m,  con luces en solo uno de sus lados,  un único hueco en dicha fachada y un sencillo programa: espacio abierto de trabajo, sala de reuniones y aseo.

El acceso al local desde la escalera del edificio se produce por el punto medio del espacio, lo cual condiciona de entrada la distribución de la planta al segregarla en dos mitades: media planta vinculada a fachada y media como cul de sac.

La sala de reuniones y el baño, por su uso intermitente, colmatan esa zona más oscura, mientras que el espacio restante se deja abierto, sin divisiones, aprovechando la luz del gran hueco de fachada. Para cualificarlo se emplean recursos gráficos, de amueblamiento, iluminación, texturas y diferencias de altura que comprimen y descomprimen el espacio. Se construye una división virtual que separa la zona de trabajo del vestíbulo de entrada. Esta división se materializa como una estructura metálica muy ligera y permeable, elemento que al tiempo se levanta como estantería que sirve de soporte a la mesa de trabajo, todo ello con una imponente presencia dentro del local.

A partir de la paleta de colores con la que se ha trabajado el interior del despacho, hemos realizado dos diseños murales, uno en el vestíbulo y otro en la zona de despacho, ambos establecen un diálogo entre sí generando un efecto de profundidad espacial del que estamos muy orgullosos. Nos gustaba la idea de implementar el diseño gráfico a la obra arquitectónica, no como un añadido sino como parte fundamental del concepto espacial. Una especie de prueba del valor de la suma de recursos no estrictamente arquitectónicos al diseño global.

Cliente: LHDA

Año:2019

Superficie construida: 46,8 m2

Situación: Sangonera la Verde, Murcia

Planimetrías: Mar Castelo Albaladejo

Fotografías: David Frutos