UNA CASA A LAS AFUERAS

Vivienda unifamiliar

“A” es nuestra clienta, vive en la ciudad y ha decidido mudarse a la huerta buscando luz.

“A”, como cualquier cliente sabe qué casa quiere. No le gusta andar subiendo y bajando escaleras, las comidas familiares son muy numerosas y su casa debe poder reunirlos a todos, le gusta dormir la siesta en el salón y no quiere que éste sea paso. Además, necesita un pequeño almacén para su negocio familiar y un informal despacho para atender la contabilidad.

De diario vivirán dos personas pero la casa debe poder acoger, de manera ocasional a otros miembros de la familia. Por eso, una de las primeras decisiones de proyecto es suprimir uno de los 3 dormitorios que nos planteaban, a cambio concebimos el despacho como una estancia convertible en dormitorio. Esta pieza, junto al estar, el comedor y el patio de entrada conforman el núcleo de la casa.

El edificio se enrosca en torno al corazón de la vivienda buscando orientaciones y relaciones con el exterior a través de porches que hacen de transición y protegen las zonas acristaladas del sol estival. Las diferentes fachadas se adecúan a la orientación que toman, cambiando el sistema de huecos de fachada y su protección exterior.

“A” quiere una fachada que no requiera mantenimiento. Optamos por un muro de hormigón texturizado que resuelve cerramiento exterior y estructura al mismo tiempo. El muro funciona como una cáscara portante que permite abrir huecos con grandes dimensiones para alojar los porches. Frente al aspecto másico del cerramiento se dispone una cubierta ligera apoyada sobre vigas de madera laminada de 5 m de luz.

Cliente: PRIVADO
Año: 2017
Superficie Construida: 220 m2
Situación: ALJUCER, MURCIA